Universidad Dominicana de clase mundial

Nuevamente aparecen en el escenario global nuevas versiones de rankings universitarios. Dichos instrumentos de medición, elaborados por diferentes organismos, pretenden medir la calidad de las universidades a escala global, regional o nacional. Mediante indicadores predefinidos y de acuerdo a unas características que definen el modelo ideal de universidad, se analizan los estados de situación de diversas universidades en el mundo. La pregunta sería, ¿cómo esto afecta a las universidades del país?
Una de las grandes quejas de diversos creadores de opinión es que ninguna universidad dominicana aparece en los más famosos rankings de Universidades en el mundo. Con esta afirmación se pretende demostrar que no tenemos en nuestro país una educación superior de calidad. Nos parece que no podemos llegar a tal conclusión con tanta ligereza.
Es nuestra opinión que efectivamente debemos continuar mejorando la calidad de nuestras universidades. Reconocemos que en los últimos años, son muchas las iniciativas que han contribuido a este importante objetivo, entre ellas se destaca la evaluación quinquenal de la calidad aplicada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) a todas las universidades e instituciones de educación superior del país. Sin embargo, debemos definir un plan maestro para ir colocando nuestras academias en mejores lugares de los diferentes instrumentos de evaluación de la calidad universitaria en el mundo.
Existen en nuestro país muy buenas universidades que responden al modelo dominicano y por tanto se hacen ellas mismas instrumentos pertinentes de desarrollo social en nuestro entorno local. Sobre la base de esta importante plataforma, debemos apoyar a nuestras academias para que puedan “rankear” mejor en el ámbito internacional. Solas no pueden. Necesitan la ayuda de todos los sectores de la sociedad.
El país que tiene la primera universidad del mundo, se merece tener una de sus universidades entre las mejores del mundo. Lo queremos todos y lo necesitan nuestros jóvenes. La calidad universitaria al servicio del desarrollo nacional es un sueño que se debe ir haciendo realidad.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
Twitter: @JTavarezR

CRES 2018: Posición de la República Dominicana

La educación superior es motor del desarrollo sostenible de todos los pueblos de la tierra. Dicha afirmación no es solamente nuestra. También es confirmado mediante diversos informes de organismos internacionales, opiniones de expertos y líderes mundiales. Es por eso que la organización internacional de Naciones Unidas, mediante su Organismo para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) organizará una Conferencia Regional de Educación Superior llamada CRES 2018, como fase previa a la Cumbre Mundial de Educación Superior.
Nuestro país no puede estar ajeno a estos temas. De hecho, hemos tenido dignas representaciones en las cumbres previas. Es por eso que debemos definir una posición país que pueda contribuir desde nuestra perspectiva al desarrollo mundial, y sobre todo regional, de la educación superior, la ciencia y la tecnología.
En lo que tiene que ver con las posibles contribuciones, pensamos que debemos trabajar los siguientes temas: acceso y cobertura de la educación superior, aseguramiento de la calidad en las instituciones del sistema, la internacionalización de la academia dominicana y mejorar los sistemas de gobernanza universitaria.
En este sentido, es importante apoyar los esfuerzos que se están realizando para analizar y actualizar la ley 139-01 de educación superior, ciencia y tecnología, de manera que sea un verdadero instrumento de fomento, apoyo y desarrollo de nuestro sistema académico y científico. Reiteramos que uno de los puntos en donde debemos hacer más hincapié consiste en mejorar la calidad de la educación impartida en las diversas instituciones, sin descuidar el aumento de la inversión en investigación e innovación científica y tecnológica. Es tiempo que declaremos como prioridad nacional el fortalecimiento de nuestro sistema nacional de innovación y desarrollo, dando un apoyo adecuado a las instituciones y sus actores.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
Twitter: @JTavarezR