Educación superior y atracción de capitales

Todos estamos de acuerdo en que la educación formal tiene un alto valor para cualquier sociedad. Todas las familias quieren enviar a sus hijos al colegio, liceo y/o universidad para que se formen y puedan así, con la educación y titulación recibida, tener un mejor futuro. Todo esto, ¿tiene algún valor estratégico para las sociedades en las que vivimos?

La globalización en la que vivimos ha facilitado la movilización de los capitales y bienes en el mundo. Son muchos los tratados y acuerdos internacionales que se han realizado entre países. El mundo es un gran mercado donde fluyen libremente productos y servicios de todo tipo. Nuestro país también participa de esta realidad de la globalización mediante acuerdo regionales y continentales. Mas sin embargo, lo qué pasa a nivel de bienes y servicios, ¿sucede igual con el talento y el conocimiento?

Está comprobado en las diversas teorías económicas, que los países que tengan ciudadanos bien formados, competirán mejor en este gran mercado mundial. Una pieza clave para atraer capitales e inversión extranjera es tener una masa crítica de ingenieros, profesionales y especialista que generen nuevas ideas y permitan crear nuevas oportunidades de negocios para nuestro país y nuestra gente.

Es de vital importancia que la sociedad dominicana, con todos sus actores, firmemos un pacto nacional para la calidad de la educación universitaria. Las academias, en todos sus tipos y formas, deben estar en el centro de toda política económica y social. Si logramos que nuestra juventud tenga una mejor educación superior nos convertiremos en un polo de atracción de capitales que generen empleo y bienestar económico. Pienso que sobre la base de las cosas buenas que han sucedido en las últimas décadas, podemos dar un salto cualitativo hacia adelante en este sentido. ¡Es tiempo de a universidad dominicana! ¡Juntos podemos lograrlo!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

La gratuidad de la educación superior

Recientemente estuve de visita en Chile. Fue una experiencia maravillosa. En este país hermano, son evidentes los buenos resultados de una gestión educativa centrada en la calidad y la diversidad. Chile cuenta con unas de las mejores universidades de América Latina. Sin embargo, todavía se mantiene vigente el debate sobre la educación superior y su financiamiento. Resulta que un número importante de jóvenes chilenos tienen que financiar los elevados costos de su educación universitaria mediante créditos educativos. Esto ha provocado un debate serio y profundo sobre el deber del estado a la ahora de garantizar a la población una educación de calidad en igualdad de condiciones con equidad e inclusión. Muchos están de acuerdo con el establecimiento de un sistema de educación superior gratuito.

En nuestro país también sería interesante abrir un capítulo sobre dicho tema. Contamos, a diferencia de otros países, con una universidad pública que provee educación casi gratuita a todos sus estudiantes. Además, el gobierno invierte millones de pesos al año en su programa de becas nacionales. En otras palabras, parece que ya existen instrumentos y políticas sociales que garantizan que nadie se quede fuera de la posibilidad de realizar estudios superiores. En este sentido, cabe señalar algunos aspectos a tomar en cuenta.

Primero, debemos analizar mejor la estructura de financiamiento de la educación superior de nuestro país. En algunos informes internacionales aparece la República Dominicana con un alto financiamiento privado. Es decir, más del 50% de la educación superior universitaria la financian las familias dominicanas. No solo los costos relacionados a matrícula, sino también muchos vinculados a gastos indirectos, como la adquisición de materiales de estudio y transporte.

Por otro lado, es importante señalar que la tendencia en este fenómeno es a un incremento progresivo de los costos. Para proveer educación de calidad, debemos contar con los suficientes fondos que la hagan posible. La mejora de la calidad requiere un incremento importante en la inversión.

Reconocemos los importantes esfuerzos que se han hecho y se hacen para garantizar mejores posibilidades de financiamiento para los estudios superiores de nuestros jóvenes. Vemos importante que sigamos asumiendo la agenda de proveer oportunidades de ingreso a la educación superior de todos los ciudadanos que así lo deseen. De esta manera podemos seguir construyendo una sociedad más justa para todos.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Una educación superior pertinente

Existen muchos informes de diversos organismos nacionales e internacionales que estudian el impacto de la educación superior en nuestras sociedades. Ciertamente las realidades son distintas según los países. Podemos constatar que en Estados Unidos y Europa, las condiciones sociales y demográficas son distintas a las naciones de América Latina y el Caribe. Por tanto, es importante el análisis de lo que aplica o no en nuestra región.

En primer lugar, somos una América Latina en crecimiento. Cada vez hay más jóvenes que quieren realizar una carrera universitaria. Ellos depositan su confianza en un sistema de educación superior en la esperanza de que dichas titulaciones que piensan obtener, le ayuden en la movilidad social que aspiran a vivir. Todavía en nuestro países, un título universitario simboliza la esperanza de un futuro mejor.

Por otro lado, las formas de financiamiento de la educación superior siguen siendo particularmente obtenidas por medio de las cuotas que pagan las familias. La inversión pública se ha mantenido limitada y esto obliga a replantearnos nuevas formas de financiamiento.

Por último, se hacen necesarias reformas curriculares que transformen radicalmente los modelos de enseñanza y permitan el desarrollo de habilidades que requieran los empleadores y la sociedad en sentido general.

Una educación superior pertinente es la que cumple con las expectativas de los estudiantes, en términos de generación de empleo y desarrollo emprendedor. La universidad debe ser un espacio de crecimiento para todos los miembros de la comunidad académica y un elemento importante del desarrollo de nuestros países.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR