Viajes espaciales y educación

Desde hace décadas, sobre todo en tiempos de guerra fría, la humanidad experimentó lo que se llamó una acelerada carrera espacial. La rivalidad entre Estados Unidos y Rusia llegó a niveles científicos y astronómicos. El mundo, por tanto, fue testigo de lo que nadie hubiera imaginado jamás: un ser humano puso un pie en la luna. Esto cambió radicalmente la manera en que pensamos el universo, el mundo y a nosotros mismos.

Aunque reconocemos que este primer gran impulso se desaceleró en el tiempo, innovadores como Elon Musk han retomado estos sueños de conquista del espacio exterior desde una óptica comercial. Ahora la meta no es la luna sino llegar para el año 2025 a Marte y establecer la primera colonia humana fuera del planeta. ¿Estas grandes metas y el consecuente esfuerzo científico afectarán la educación? Pienso que ya lo está haciendo.

Los desarrollos científicos y tecnológicos siempre han afectado todas las realidades humanas. Por ejemplo, la revolución industrial eliminó muchos empleos pero también creó otros tipos de labores con mayor nivel de conocimiento. Es lo que ha sucedido en el pasado y es lo que sucederá en el futuro.

Una nueva carrera espacial puede ser de gran beneficio para la educación. Se requerirán expertos en nuevas áreas que todavía no existen y que estarán alineadas a las nuevas necesidades de una creciente colonia humana en Marte o en cualquier otro planeta del universo.

Pienso que el mundo será testigo, en las próximas décadas, de los cambios más asombrosos en materia de ciencia y educación. La humanidad del futuro tendrá un alcance galáctico. El conocimiento y su aplicación efectiva serán la norma de cada día. Veamos el futuro con optimismo. Existe todo un universo de posibilidades para el crecimiento y desarrollo de la humanidad.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR