Por una reforma de la educación superior

Las reformas educativas implementadas en diversos países del mundo incluyen al sector de educación superior. Es imposible mejorar de forma integral la educación de una nación sin tomar en cuenta la calidad de las universidad y diversos institutos de educación superior. ¿Qué puntos deben estar incluidos en una reforma de la educación preuniversitaria?

En primer lugar, debemos actualizar, adecuar y transformar el marco Legal nacional. Las leyes que establecen y organizan el ecosistema de educación superior, ciencia y tecnología deben responder a las exigencias del mundo actual. Los temas como gobernanza de las universidades, calidad de los actores y financiamiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación deben responder al plan estratégico nacional y a lo que aspiramos a ser, como país, en los próximos años.

También es importante definir y fortalecer los órganos reguladores del sistema. En medio de un crecimiento exponencial de la matrícula estudiantil y la diversidad de ofertas de titulaciones y tipo de instituciones, se hace necesario contar con el rol del estado como ente regulador e igualador de oportunidades.

Por último, se debe tomar en cuenta a los actores que directa o indirectamente participan de la reforma, y que al final serán los afectados por la implementación de los resultados de la misma. La sociedad civil, el sector empresarial, las universidades privadas y públicas, la comunidad científica, los organismos del estado que regulan, fomentan o desarrollan actividades científicas y tecnologías; son todos los actores que deben ser protagonistas de cualquier intento de reforma de la educación superior.

Muchos son los países que están trabajando en reformas, buscando así mejorar los niveles de competitividad para beneficio de sus ciudadanos. Un sector fuerte de educación superior, ciencia y tecnología es fundamental para nuestro desarrollo. Apostemos a la mejoría continua de tan importante componente del desarrollo nacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

El futuro de la universidad dominicana

Existen muchos reportes, informes y estudios que intentan analizar las tendencias en temas específicos sobre la base de los datos e informaciones disponibles en la actualidad. En todas las áreas del saber humano siempre hay futurólogos que intentan predecir las realidades del mañana. La educación superior no es una excepción a esta regla universal.

Las universidades e instituciones de educación superior son organizaciones claves para la construcción y mantenimiento de una verdadera sociedad del conocimiento que garantice un desarrollo humano e integral para todos y todas. Las academias son centros de creación y difusión del conocimiento que proveen a las sociedades de los profesionales que necesitan y garantizan un espíritu de constante innovación y desarrollo.

Dentro de las realidades que transformarán las instituciones universitarias están la tecnología de la información y conocimiento (TIC), el crecimiento exponencial de la demanda de formación para toda la vida, la expansión global de instituciones de prestigio y la movilidad de estudiantes y profesores en todo el globo terráqueo.

Las TIC serán el soporte fundamental de la universidad del futuro. Una academia deberá ser digital en todas su áreas, incluyendo las administrativas y académicas. La universidad del mañana estará obligada a utilizar intensivamente las tecnologías en sus procesos de enseñanza.

Aunque en algunos países se está experimentando un envejecimiento de la población como resultado de los pocos nacimientos, la humanidad requerirá de una fuerza laboral cada vez más educada. Las personas saldrán y volverán a entrar constantemente en las universidades para actualizarse y relanzar sus carreras profesionales.

Las universidades prestigiosas, sobre todo las que se encuentren en los primeros lugares de los rankings, serán las que puedan competir mejor en un mundo donde los estudiantes podrán realizar sus estudios en donde deseen, sin importar donde se encuentre la Universidad de su predilección.

En definitiva, la universidad del futuro será digital, de prestigio global, internacionalizada y con presencia de estudiantes y profesores de todas partes del planeta. La universidad que no se ajuste a este esquema corre el riesgo de rezagarse y no cumplir con calidad el rol que le demanda la sociedad donde sirve. ¡Construyamos juntos la universidad dominicana del futuro!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Por una universidad dominicana abierta al mundo

Vivimos en tiempos de extraordinaria capacidad de comunicación a escala planetaria. El mundo está altamente interconectarlo, facilitando así los intercambios a todos los niveles. Uno de los sectores que es y será más impactado por este fenómeno es el de la educación superior.

En la actualidad, el aspirante a realizar una carrera universitaria o participar en algún tipo de formación continua, antes de decidir dónde piensa formarse, busca en diferentes medios, incluyendo el internet, las mejores instituciones en el mundo donde puede realizar sus estudios. Esto quiere decir que el abanico de opciones de los estudiantes del siglo XXI se ha incrementado como nunca antes en la historia de la humanidad.

Tradicionalmente, las personas estudiaban en la universidad más cerca de donde vivía y solo algunos pocos, los más ricos, realizaban estudios en el extranjero. Vivir y conocer varios países del mundo parecía una experiencia reservada para unos cuantos integrantes de las élites sociales. Hoy en día esa realidad ha cambiado radicalmente.

Los estudiantes de esta era digital pueden optar por participar en programas de movilidad internacional mediante becas o asistencias financieras a todos los niveles educativos y a todos los destinos posibles. Estamos viviendo tiempos de globalización académica. Los estudiantes y profesores pueden vivir experiencias culturales, académicas y de investigación en cualquier parte del mundo con mayor facilidad que antes.

Las universidades dominicanas deben hacer más conciencia de los cambios profundos que ha sufrido la educación universitaria a un nivel global. Se hace necesario mejorar la calidad de nuestras instituciones, establecer alianzas con entidades internacionales y comunicar mejor las cosas que nos hacen diferentes con respecto a otras opciones de formación universitaria en el mundo. Solo así podremos tener un futuro garantizado.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Valor estratégico de la educación superior

La mayor parte de los esfuerzos gubernamentales y las políticas públicas en materia educativa se concentran en el sector preuniversitario. Esto sucede a una escala global. Los líderes en el mundo sienten que tienen una responsabilidad con los niños y niñas de todos los continentes. Podemos preguntarnos, ¿y la educación superior?

Existen muchos esfuerzos vinculados a incluir el sistema de educación superior en el centro de las estrategias de gobierno que promuevan la inclusión social y el desarrollo humano integral de los ciudadanos. Cada vez hay más conciencia del gran aporte que pueden hacer las universidades e instituciones de educación superior al desarrollo social y económico de nuestros países.

En el último informe del Banco Mundial sobre el sector educativo podemos confirmar, con datos e informaciones, que la educación terciaria es y será cada vez más una importante garantía de movilidad social para las personas. En el siglo XXI, para salir de la pobreza no sólo se necesitará saber escribir, calcular y alguna habilidad técnica. Los ciudadanos necesitarán habilidades de alto nivel como gestión de proyectos, comunicación, trabajo en equipo, conocimientos de emprendimiento y negocio, así como habilidades duras en conocimientos muy especializados. Vivimos en una sociedad del conocimiento donde las capacidades y talentos son los elementos de mayor valor para las empresas y diversas organizaciones.

Fortalecer el sector universitario con políticas públicas robustas es una estrategia acertada para cualquier administración. Entre los puntos que en materia universitaria debemos garantizar están: calidad educativa según estándares internacionales, financiamiento en base a resultados y fomento de la investigación, desarrollo e innovación científica y tecnológica.

Apoyamos cualquier iniciativa en este sentido. La universidad dominicana está en esa agenda. Pongamos al servicio de los jóvenes y todos los dominicanos una educación superior de calidad internacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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La universidad en línea

En días pasados, se celebró en nuestro país el décimo Congreso Internacional Sobre Tecnología de la Información, Comunicación y Educación a Distancia (CITICED), que es uno de los espacios de referencia en materia de TIC aplicadas a la educación superior en sus diferentes modalidades (presencial, semipresencial, a distancia y en línea). Un conjunto de expertos nacionales e internacionales compartieron sus experiencias con cientos de expertos, técnicos y líderes educativos de distintas universidades dominicanas. El tema central de dicho congreso fue “la universidad en línea”.

Una universidad en línea es aquella que tiene una oferta educativa totalmente virtual, es decir, que ofrece carreras y cursos en formato digital a través del Internet. La formación en línea supone un modelo académico particular y un tipo muy específico de estudiantes. Existen varias universidades en el mundo con este formato y según informes internacionales el número de estudiantes que cursan alguna carrera o estudio totalmente en línea, va aumentando de manera significativa.

En algunos rankings que clasifican las mejores universidades en línea aparecen nombres emblemáticos como la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), el Tec de Monterrey Virtual, entre otras. Esto quiere decir que existen universidades de larga tradición con plataformas maduras y que se han convertido en referentes internacionales de calidad.

En nuestro país todavía no tenemos una universidad dominicana en línea. Esto no puede ser interpretado como una mala noticia, más bien como una gran oportunidad para diversificar la oferta de educación superior en nuestro país. La educación en línea ofrece muchas posibilidades y desafíos. La misma puede ayudar a generar inclusión y democratización en el acceso a este nivel de educación terciaria. Debemos aprovechar el contexto en el que estamos. Con el ambiente propicio que ha generado el programa República Digital, podemos continuar transformando la educación en nuestro país. Ciertamente, las herramientas tecnológicas nos pueden servir de mucho en la construcción del país que queremos. Es tiempo de que tengamos nuestra universidad dominicana en línea.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

El mundo necesita expertos tecnológicos

Es una verdad asumida por todos el hecho de que vivimos en un mundo altamente tecnológico. Muchos afirman que, desde la invención de la rueda, la tecnología siempre ha sido alto típico de la civilización humana. Lo que si es algo muy particular de nuestro tiempo son las aplicaciones de tecnologías digitales que han transformado diversos aspectos de la vida humana. Internet es la gran plataforma que conecta a todos con todo y nos hace vivir una nueva era de comunicación y conocimiento. La gran pregunta sería: ¿quién creará, desarrollará y mantendrá dicha plataforma tecnológica mundial?

En los últimos informes sobre demanda futura de profesionales, los expertos han concluido que tenemos un déficit significativo de personas formándose en ingeniería y ciencias en comparación con otras áreas del saber. Esto produce una profunda escasez de profesionales tecnológicos en el mundo. También esta realidad se da en nuestro país.

Es sabido por muchos que en la base de las transformaciones e innovaciones de las naciones está el talento humano que produce dichas innovaciones. Para mantener a los países con altos índices de competitividad se necesitan los suficientes expertos y profesionales que produzcan invenciones, innovaciones y desarrollos tecnológicos que transformen el mundo.

Es por eso que nos parece una estrategia acertada del gobierno el hecho de implementar un proyecto que tiene como uno de sus componentes el desarrollo de profesionales digitales. Dicha iniciativa es el proyecto República Dominicana Digital que seguro fortalecerá e incrementará el número de técnicos y profesionales que necesita nuestro país para insertarnos mejor en la economía digital global. Apoyemos estas iniciativas y otras que desde la sociedad civil y el sector empresarial contribuyen al desarrollo de nuestro país haciéndolo más moderno y nos pone en camino de un progreso con rostro humano y con inclusión social.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez
Twitter: @JTavarezR

Universidad Dominicana de clase mundial

Nuevamente aparecen en el escenario global nuevas versiones de rankings universitarios. Dichos instrumentos de medición, elaborados por diferentes organismos, pretenden medir la calidad de las universidades a escala global, regional o nacional. Mediante indicadores predefinidos y de acuerdo a unas características que definen el modelo ideal de universidad, se analizan los estados de situación de diversas universidades en el mundo. La pregunta sería, ¿cómo esto afecta a las universidades del país?
Una de las grandes quejas de diversos creadores de opinión es que ninguna universidad dominicana aparece en los más famosos rankings de Universidades en el mundo. Con esta afirmación se pretende demostrar que no tenemos en nuestro país una educación superior de calidad. Nos parece que no podemos llegar a tal conclusión con tanta ligereza.
Es nuestra opinión que efectivamente debemos continuar mejorando la calidad de nuestras universidades. Reconocemos que en los últimos años, son muchas las iniciativas que han contribuido a este importante objetivo, entre ellas se destaca la evaluación quinquenal de la calidad aplicada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) a todas las universidades e instituciones de educación superior del país. Sin embargo, debemos definir un plan maestro para ir colocando nuestras academias en mejores lugares de los diferentes instrumentos de evaluación de la calidad universitaria en el mundo.
Existen en nuestro país muy buenas universidades que responden al modelo dominicano y por tanto se hacen ellas mismas instrumentos pertinentes de desarrollo social en nuestro entorno local. Sobre la base de esta importante plataforma, debemos apoyar a nuestras academias para que puedan “rankear” mejor en el ámbito internacional. Solas no pueden. Necesitan la ayuda de todos los sectores de la sociedad.
El país que tiene la primera universidad del mundo, se merece tener una de sus universidades entre las mejores del mundo. Lo queremos todos y lo necesitan nuestros jóvenes. La calidad universitaria al servicio del desarrollo nacional es un sueño que se debe ir haciendo realidad.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
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CRES 2018: Posición de la República Dominicana

La educación superior es motor del desarrollo sostenible de todos los pueblos de la tierra. Dicha afirmación no es solamente nuestra. También es confirmado mediante diversos informes de organismos internacionales, opiniones de expertos y líderes mundiales. Es por eso que la organización internacional de Naciones Unidas, mediante su Organismo para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) organizará una Conferencia Regional de Educación Superior llamada CRES 2018, como fase previa a la Cumbre Mundial de Educación Superior.
Nuestro país no puede estar ajeno a estos temas. De hecho, hemos tenido dignas representaciones en las cumbres previas. Es por eso que debemos definir una posición país que pueda contribuir desde nuestra perspectiva al desarrollo mundial, y sobre todo regional, de la educación superior, la ciencia y la tecnología.
En lo que tiene que ver con las posibles contribuciones, pensamos que debemos trabajar los siguientes temas: acceso y cobertura de la educación superior, aseguramiento de la calidad en las instituciones del sistema, la internacionalización de la academia dominicana y mejorar los sistemas de gobernanza universitaria.
En este sentido, es importante apoyar los esfuerzos que se están realizando para analizar y actualizar la ley 139-01 de educación superior, ciencia y tecnología, de manera que sea un verdadero instrumento de fomento, apoyo y desarrollo de nuestro sistema académico y científico. Reiteramos que uno de los puntos en donde debemos hacer más hincapié consiste en mejorar la calidad de la educación impartida en las diversas instituciones, sin descuidar el aumento de la inversión en investigación e innovación científica y tecnológica. Es tiempo que declaremos como prioridad nacional el fortalecimiento de nuestro sistema nacional de innovación y desarrollo, dando un apoyo adecuado a las instituciones y sus actores.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
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Un sistema de educación superior al servicio de la gente

En días pasados, se celebró en la República Dominicana un seminario internacional donde se analizaron las principales tendencias globales en materia de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. Se abordaron temas relativos a la situación actual de la educación superior en América Latina y el Caribe, también sobre la “virtualización” o incorporación de las TIC en las universidades y finalmente, las mejores prácticas para estimular el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la región. Esta primera experiencia es un paso importante que se realiza en la dirección de actualizar la ley 139-01 sobre educación superior, ciencia y tecnología, para que de este modo podamos seguir construyendo un mejor sistema científico y tecnológico en nuestra nación. Al finalizar dicho seminario hemos podido tener como resultado algunas lecciones.

En primer lugar, es fundamental que asumamos como sociedad el compromiso de garantizar el acceso equitativo e inclusivo de todos los jóvenes a los niveles más altos de la educación. Es importante que exista un marco legal que garantice el derecho que tenemos todos y todas de recibir una educación de calidad, en igualdad de condiciones, que permita eliminar la desigualdad social y ayudar en el camino de un mayor desarrollo científico y tecnológico.

Un segundo punto a tomar en cuenta es que los tipos y modalidades de universidades y programas de educación a nivel superior son variados y cambiantes. Debemos transformar las instituciones de educación superior para que respondan a los requerimientos de los estudiantes del siglo XXI sobre la base de las nuevas formas de aprendizaje, enseñanza, creación del conocimiento y su correspondiente difusión.

Y por último, es fundamental establecer claros mecanismos de incentivos que nos permitan financiar los proyectos e iniciativas de investigación, desarrollo, innovación, ciencia y tecnología, así como los correspondientes procesos de desarrollo del capital humano, debidamente preparados para tales fines.

La consigna nacional debe ser la de comprometernos con una educación superior de calidad, para todos y todas, y que el aprendizaje sea para toda la vida con enfoque de equidad e inclusión. Esta es la agenda 2030, a nivel internacional y nacional, que nos permitirá construir un mejor país para la presente y las futuras generaciones.

 

Por: Ing. José Armando Tavarez, MBA, PhD (c)

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Rector del ITLA participa en panel “Visión de la Educación Dominicana desde un enfoque de la Agenda 2030” en el MIREX.

En el marco de la celebración del Modelo de las Naciones Unidas del Ministerio de Educación (MINUME 2017), nuestro rector Ing. José Armando Tavarez participó el pasado sábado en el panel “Visión de la Educación Dominicana desde un enfoque de la Agenda 2030”

Jose Armando Tavarez JAT

La actividad realizada en el Ministerio de Relaciones Exteriores, forma parte de las acciones de la iniciativa de PromotorXs de la Agenda 2030 que busca la consecución de una educación de calidad como base para mejorar la vida de las personas y el desarrollo sostenible. Nuestro rector actualmente funge como promotor designado de Educación de Calidad, 4to objetivo de desarrollo sostenible.