Las tecnologías al servicio del desarrollo humano integral

El concepto de desarrollo humano ha ido evolucionando en el tiempo. Se empieza a utilizar en el contexto del inicio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) hace más de seis décadas. Un número considerable de sociólogos y otros profesionales han contribuido a su amplia difusión. En mi caso particular, me gusta el uso del concepto de desarrollo humano integral como el conjunto de políticas públicas, características y acciones nacionales que permiten que todos los seres humanos y cada ser humano desarrolle al máximo su potencial.

En el caso de Naciones Unidas, se ha elaborado un índice de desarrollo humano que, entre otras herramientas de medición, ayudan a medir y acompañar las naciones en su desarrollo nacional. Los tomadores de decisiones y los encargados de las diversas oficinas públicas deben ser ayudados con este tipo de instrumentos para garantizar el bienestar de sus países. Pero sobretodo, en mi humilde opinión, deben hacer uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) como soporte del desarrollo integral de los ciudadanos y ciudadanas de los países.

La mejor forma de utilizar las TIC como herramientas de desarrollo es definiendo una estrategia nacional de transformación digital. La misma debe incluir una profunda reforma legal, la implementación de políticas públicas de inclusión digital, la inversión en infraestructura de acceso y el desarrollo del talento humano con enfoque tecnológico. Para mi, obviamente, lo más importante es lo último.

En una economía digital y en un contexto de cuarta revolución industrial, no existe la posibilidad de desarrollo humano integral sin establecer centros y programas de formación tecnológica que eleven la cantidad y calidad de profesionales en las áreas TIC. Esa sola medida aumentaría la innovación, el emprendimiento, y el desarrollo de nuevas áreas empresariales e institucionales. También fortalecería la cultura de transparencia, rendición de cuentas y de servicios en línea. En definitiva, no podemos imaginar un verdadero desarrollo humano integral sin las TIC. Aseguremos que en nuestro país continuemos por ese camino.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

La investigación universitaria en RD

De vez en cuando, los medios de comunicación nacional, hacen referencia a varios temas de interés educativo. Uno de ellos, es el rol de las universidades dominicanas en la investigación y desarrollo. Siempre se hace mención de la baja inversión en este sector tan importante. Lo justo sería preguntarnos, ¿a qué se debe este fenómeno?

En primer lugar, es importante señalar que no existe en el mundo un país desarrollado y que ofrezca una excelente calidad de vida a sus ciudadanos, que no invierta en investigación y desarrollo (I + D). La correlación directa entre estos dos importantes indicadores se evidencia siempre. Esto se puede entender con un ejemplo, quizás muy sencillo, pero bien ilustrativo. El caso de Korea (la del Sur) es emblemático. Es una nación que hace más de cinco décadas tenía niveles de pobreza superiores a los nuestros. Hoy en día, gracias a su capacidad de generar innovación, investigación y desarrollo tecnológico, es una de las potencias socioeconómicas mundiales. ¿Quién no conoce y disfruta de sus productos tecnológicos en la telefonía móvil y en la industria automotriz? Definitivamente, al igual que este país hermano, hay muchos ejemplos del impacto positivo de la I+D.

Creemos firmemente que nuestro país también puede aprovechar esta realidad e inspirarse en estos casos de éxito. Lo que necesitamos con cierto nivel de urgencia es incrementar la inversión que se realiza en este rublo, tanto por el sector privado como por el público. Para que podamos tener I + D que produzca bienestar social, necesitamos de talentos, políticas públicas, sistemas de incentivos y, sobre todo, inversión de capital.

Según los números a los que se tiene acceso, los indicadores de resultados y producción en I + D en nuestro país no alcanzan el promedio de la región. Sin embargo, si ayudamos a nuestras universidades con fondos concursables públicos y privados, pienso que podemos mejorar sustancialmente y así disfrutar de los beneficios que supone ser una nación que produce conocimiento de calidad mundial. ¡Lo podemos lograr!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Vinculación universidad y empresa

Las instituciones de educación superior necesitan vincularse continuamente a los diversos sectores de la sociedad. Una de las tendencias más fuertes en los últimos tiempos es la necesidad de que lo haga con las empresas. El llamado “sector productivo” es el que hace referencia a la iniciativa empresarial que con su capacidad productiva tiene el poder de generar empleo de alto valor.

Todos reconocen, incluyendo las universidades, el enorme valor que tiene una relación virtuosa entre el estado, la empresa y la academia. Son muchas las oportunidades de impactar de manera positiva a la sociedad cuando estos tres sectores trabajan unidos en función de un objetivo común.

Un ejemplo de esa colaboración productiva entre sectores es lo que tiene que ver con la oferta educativa. Sabemos que las universidades tiene funciones importantes como son la investigación y la extensión. Más sin embrago, debemos reconocer que en su labor de docencia, es igualmente importante el deber de proveer a la sociedad los profesionales de calidad que necesita. Es imposible garantizar el desarrollo de un país sin una buena educación, y la misma entendida como una educación pertinente y de calidad.

En nuestro país son cada día más frecuentes los proyectos que vinculan a la universidad con la empresa. Son muchos los ejemplos donde en una misma mesa convergen el sector empresarial y los gerentes académicos de una universidad para producir juntos una oferta académica más acorde a las demandas del mercado laboral. Uno de ellos es la iniciativa del Comité TIC de la Cámara Americana de Comercio. Sus miembros han establecido los perfiles profesionales que necesita la industria dominicana de las tecnologías de la información y comunicación, y han creado el espacio PROATIC para que la academia y las empresas puedan trabajar juntas para formar mejor los profesionales que necesitan. Esta es una iniciativa, entre varias, que merece ser apoyada.

Iniciativas como ésta deben convertirse poco a poco en la norma. Este tipo de sinergias son las que hacen la diferencia. El país necesita de un liderazgo consciente y comprometido con el desarrollo nacional. La alianza universidad-empresa produce grandes beneficios para nuestra juventud. Sigamos avanzando.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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El avance de las tecnologías asiáticas

En el mundo hay una fascinación creciente por China y todo el entorno asiático. Muchos expertos y organismos internacionales hacen predicciones positivas a favor de China y su crecimiento sorprendente. Lo mismo sucede con la dimensión tecnológica de este fenómeno.

Los consumidores conocen muy bien las diversas plataformas de comercio electrónico. Entre ellas se encuentra una de origen asiático llamada Alibaba. Alibaba Group es un “consorcio privado chino que posee 18 subsidiarias con sede en Hangzhou dedicado al comercio electrónico en Internet, incluyendo portales de ventas business-to-business, de venta al por mayor y detalle, como otros servicios”. Su dueño, Jack Ma, es hoy uno de los hombres más ricos del planeta.

Esto es un ejemplo de la gran cantidad de productos tecnológicos de origen asiático que enriquecen de manera significativa las ofertas mundiales de tecnología. ¿Cómo esto impacta el mercado occidental? La competencia se incrementa y esto permite acelerar el motor de innovaciones para beneficio de los consumidores.

A pesar de este importante beneficio, los estados deben estar atentos para evitar una tendencia proteccionista que solo perjudicaría al consumidor final. Los incentivos fiscales, la barreras arancelarias y los tratados de libre comercio deben ser instrumentos que fomenten el comercio internacional para beneficio de todos los habitantes del planeta.

Debemos alegrarnos cuando el sistema mundial de innovación tecnológica permite el surgimiento de nuevos actores en el gran abanico de productos y servicios tecnológicos. Claro, todo esto debe ocurrir en el marco de regulaciones justas y transparentes que defiendan siempre los derechos del consumidor.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

La transformación digital de la universidad dominicana

En estos días hemos tenido la oportunidad de leer varios artículos sobre la transformación digital en varios ámbitos de la vida humana. Nos parece interesante la forma en que abordan el tema los diferentes expertos nacionales e internacionales. Hay mucha literatura sobre la aplicación de dicho concepto en el ámbito empresarial. Sería interesante preguntarse: ¿cómo se vive la transformación digital en el ámbito universitario?

La transformación digital es un fenómeno vinculado a las tecnologías digitales y sus efectos en la vida cotidiana de personas e instituciones. Afecta a las instituciones porque ellas, en función de la realidad digital en que vivimos, deben transformarse para adecuar su estrategia y procesos a los requerimientos que demanda el mundo actual. Vivimos en un mundo digital con cultura digital.

Las universidades e instituciones de educación superior, como actores importantes de la sociedad postmoderna, deben también definir acciones concretas que permitan aprovechar mejor las oportunidades que crean las plataformas digitales. Los estudiantes, en su mayoría nativos digitales, esperan que sus centros educativos apliquen con eficiencia y eficacia acciones digitales para mejorar los ambientes formativos en donde se encuentran.

La universidad del presente y futuro debe ser digital. Una universidad en red hace uso intensivo de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Tiene sus procesos automatizados, enseñan en ambientes de aprendizaje en línea, disponen de infraestructura tecnológica de primer nivel y un modelo pedagógico basado en criterios digitales.

En nuestro país se hace necesario impulsar con más fuerza esta tendencia global. El proyecto República Digital supone un marco favorable para la realización del ideal de una universidad moderna, abierta, inclusiva y de calidad. El Ministerio ha puesto en marcha medidas concretas para la puesta en línea de muchos de sus servicios y apoya mediante becas la formación de jóvenes talentosos en profesiones tecnológicas. Aprovechemos este ambiente favorable para llegar a una nueva era académica. Vamos camino a una revolución de la Universidad 4.0 en nuestro país. ¡Adelante!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Importancia estratégica de la educación tecnológica

Ha sido una semana extraordinaria para la formación tecnológica. Por ejemplo, como un hito histórico importante, se celebró el Simposio Internacional de Creación de Capacidades en tecnología de la información y comunicación (TIC) organizado por la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) y el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL). También, y para buena fortuna, la Cámara Americana de Comercio, a través de su CámaraTIC, lanzó su programa de Oferta Educativa en TIC (PROATIC) que busca acercar el sector privado y académico para asegurar que las academias formen los estudiantes en las competencias digitales que se necesitan en el campo tecnológico del país. Es por eso que afirmamos que ha sido una semana de oro para la educación tecnológica.

El mundo está reconociendo y teniendo mayor conciencia de la importancia estratégica que supone contar con una masa crítica de talentos tecnológicos. Los profesionales que tienen mayores garantías de un mejor presente y futuro, son aquellos que se especializan en los sectores de mayor demanda de empleo y emprendimiento. Un sociedad digital requiere una importante cantidad de expertos en tecnología. Es por eso, que todas las empresas y organizaciones necesitan personal especializado en TIC para el éxito de sus negocios y actividades.

Las carreras tecnológicas ofrecen mayores garantías de empleo. Esto se debe en gran medida por hay una brecha entre la oferta y demanda de especialista en TIC en el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos se requerirán cerca de un millón de nuevos profesionales TIC para el 2020 y, a entender de los especialistas, las instituciones académicas no podrán suplir esa demanda en las cantidad y calidad requerida. Este mismo fenómeno ocurre en la República Dominicana.

Es por eso que debemos celebrar el hecho de que, tanto el sector público como privado, reconocen este fenómeno y en consecuencia se están estableciendo los mecanismos para garantizar una adecuación de las ofertas educativas a las necesidades del mercado laboral. Todos los países deben tener una buena estrategia de capacitación en TIC con apoyo de todos los sectores de la sociedad. Sigamos avanzando en este sentido. Así lograremos convertirnos en una República Digital.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Papa Francisco, fake news y medios digitales

En ocasión de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales del 2018 que organiza el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales del Vaticano, el Papa Francisco emitió un mensaje al mundo.

Dicho escrito se titula “La verdad os hará libres”. En el mismo se trata el tema de los Fake News o noticias falsas que circulan por los diferentes medios de comunicación y la forma de abordarlas a la luz del evangelio y el magisterio de la Iglesia.

En dicho mensaje el Papa Francisco expresa que “Hoy, en un contexto de comunicación cada vez más veloz e inmersos dentro de un sistema digital, asistimos al fenómeno de las noticias falsas, las llamadas «fake news»”. Dicho término hace referencia a “la desinformación difundida online o en los medios de comunicación tradicionales. Esta expresión se refiere, por tanto, a informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas”.

En este sentido, el Papa advierte que las plataformas digitales, redes sociales y demás herramientas de comunicación en Internet, pueden servir de divulgadores de estas noticias y por tanto convertirse en herramientas al servicio del mal. Es necesario hacer conciencia de este fenómeno y establecer sistemas que permitan evitar la divulgación de noticias que desinformen o distorsionen la verdad.

Recientemente, se ha experimentado un aumento importante del interés en este tema fruto de los últimos escándalos que han protagonizado las plataformas más importantes de redes sociales. Parecería que el mundo está haciendo más conciencia de que debemos educarnos para discernir mejor cuáles contenidos o noticias que aparecen en nuestras pantallas son verdaderas o son fruto de la manipulación y del engaño. Sin quererlo, al redistribuir dichos contenidos, nos convertimos en parte de las campañas de difamación, injuria y calumnia contra personas y organizaciones.

Ha llegado el momento de detener este tipo de prácticas. Todos debemos convertirnos en agentes activos que denuncien con radicalidad este tipo de mensajes. Uno de los actores principales en esta cruzada contra las noticias falsa son los comunicadores, que jamás deben dejarse vencer ante la tentación del aumento de la audiencia que puede generar una noticia falsa. Luchar por la verdad debe ser el espíritu que anime a todos los que hace opinión pública. Las plataformas digitales deben ser espacios de construcción de la paz basada en la verdad.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

El rol de las instituciones técnicas de educación superior

Una aspiración de casi todos los que se gradúan de bachillerato, es la de continuar sus estudios en alguna universidad. Mucho se ha escrito sobre las carreras profesionales de preferencia y sobre la cantidad de estudiantes que se inscriben cada año en algún centro de estudio nacional o internacional. Lo que quizás no hemos reflexionado lo suficiente es sobre la importancia de dichas instituciones en el desarrollo nacional. Ninguna nación podrá garantizar un progreso auténtico y sostenido sin incluir en su estrategia las instituciones de estudios superiores.

La ley 139-01 de educación superior, ciencia y tecnología, establece tres categorías de instituciones de estudios superiores. Están las universidades que pueden ofrecer grados académicos en todos los niveles superiores y en todas las disciplinas del saber humano; siempre y cuando cumplan con los requerimientos establecidos en la base legal nacional. El país cuenta con más de treinta instituciones de este tipo.

También están definidas en la mencionada ley, las instituciones superiores especializadas, que pueden dar todos los niveles de grado, desde licenciatura hasta doctorado, en una área específica. Existen menos de diez organizaciones que están dentro de esta clasificación, con muy buen desempeño y grandes aportes a la sociedad.

Por otro lado, podemos mencionar a las instituciones técnicas de estudios superiores. Estos centros de formación otorgan títulos superiores de ciclo corto. Es decir, los jóvenes bachilleres pueden obtener un título aprobado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) en dos años. A los profesionales egresados de estas instituciones académicas se les conoce como técnicos superiores o tecnólogos. En la República Dominicana ya existen instituciones con esta categoría que hacen una importante contribución al desarrollo nacional.

En un informe de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), se mencionaba que el sector empleador necesitaba profesionales y técnicos que pudieran resolver problemas concretos en los lugares de trabajo. Además de personal con habilidades llamadas “blandas” como liderazgo y trabajo en equipo, el mercado laboral está necesitando personal capacitado con un enfoque más práctico que teórico. La realidad es que todos los informes de organismos internacionales señalan que, los graduados de carreras de dos años tienen mayor índice de empleabilidad o posibilidades de obtener un empleo que los graduados de otros niveles de formación. La educación técnica superior ayuda con mayor eficiencia a generar empleo y emprendimiento en diferentes extractos sociales. Esa es una realidad que nos permite constatar el gran aporte que hace dicho nivel educativo.

En nuestro país, en los últimos años, se ha hecho un excelente trabajo, fortaleciendo desde el gobierno, este tipo de instituciones. De hecho, en el plan de desarrollo país y en el pacto educativo, está contemplado la implementación de un sistema nacional de instituciones técnicas superiores comunitarias. Esto representa uno de los mayores aportes que se puede realizar a la juventud dominicana. Este tipo de iniciativas deben seguir apoyándose. De esta manera podemos seguir construyendo la patria que todos queremos. ¡Ánimo!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Tecnología Financiera o FINTECH

Existen varias tendencias tecnológicas que nos parecen muy prometedoras. El mundo camina y se desarrolla al ritmo de las innovaciones que se producen en nuestros países. Los avances tecnológicos definen nuestras sociedades.

Entre dichas tendencias se encuentran varias, como el Internet de las Cosas, Ciberseguridad, Ciencia de los Datos y muchas más. Una de las que nos parece más importantes, pero que sin embargo no se menciona tanto, es la relacionada con la tecnología aplicada al sector financiero. Se conoce con el nombre de Fintech o tecnología financiera.

Hace unos meses, un amigo del ámbito bancario, me dijo que el negocio de los bancos era altamente tecnológico. Eso me dejó pensando, y a la vez reconociendo, la gran verdad detrás de esas palabras. Si reflexionamos un momento, nos daremos cuenta que la inmensa mayoría de nosotros realiza transacciones electrónicas de manera constante. Todo lo que hacemos en nuestro banco, o casi todo, sucede mediante un dispositivo electrónico o plataforma digital. Sin tecnología, no existirían los bancos tal cual los conocemos hoy en día.

El Fintech o Tecnología Financiera es una “nueva industria financiera que aplica la tecnología para mejorar las actividades financieras”. En otras palabras, Fintech son “las nuevas aplicaciones, procesos, productos o modelos de negocios en la industria de los servicios financieros, compuestos de uno o más servicios financieros complementarios y puestos a disposición del público vía Internet”.

Sabiendo esto, pensamos que una de las grandes tendencias es, y seguirá siendo por mucho tiempo, el uso intensivo de las tecnologías como plataformas necesarias y obligatorias en el crecimiento del sector financiero nacional. El Internet Banking, y demás formas de proveer servicios a los clientes, continuará dominando en el modelo de negocios de las instituciones financieras de hoy y del mañana. Aprovechemos con entusiasmo las bondades de estos avances tecnológicos.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Empleo y educación superior

¿Por qué los jóvenes estudian en las universidades? ¿Cuál es el motivo que impulsa a miles de estudiantes a invertir tiempo y dinero para titularse en alguna institución de educación superior? La respuesta resulta fácil: buscan garantizar un futuro mejor.

Desde el punto de vista académico, podemos concluir que la razón de ser de los estudios superiores o universitarios es el amor por el conocimiento y la posibilidad de formar las mentes de los futuros ciudadanos. Esto es totalmente cierto, pero debemos reconocer que muchos de los estudiantes no tienen plena conciencia de eso. Lo que la juventud tienen en su corazón es la esperanza de un mejor futuro, la posibilidad de asegurar un buen empleo con los estudios realizados. Hemos sido formados por nuestros padres, en sentido general, para estudiar y obtener títulos universitarios porque eso nos permitirá trabajar y así tener mejores condiciones de vida.

En este sentido, las instituciones de estudios superiores deberían tener definidos los indicadores que permitan medir el impacto de la educación que proveen a sus estudiantes. La educación superior de calidad permite generar empleo y emprendimiento de calidad. Las universidades deben formar de manera integral, desarrollando habilidades duras y blandas, formando las conciencias de sus estudiantes y capacitando en habilidades profesionales a aquellos que luego competirán en el mercado laboral por las mejores plazas de trabajo.

La empleabilidad de los egresados puede ser un elemento importante que permite definir la calidad y pertinencia de una institución académica. Es una manera en la que en países como el nuestro se pueda medir el desempeño social de sus universidades y así mejorar el aporte que hacen a la sociedad.

Pensamos que debe ser un imperativo ético, de parte de las academias, implementar programas e iniciativas que ayuden a aumentar el nivel de empleabilidad de sus egresados. Esto es cumplir con uno de sus roles más importantes: generar empleo de valor en la sociedad dominicana.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR