Las mujeres en las TIC

Por el rol que me toca desempeñar en la educación dominicana, tengo que participar en entrevistas realizadas por diversos medios de comunicación. En dichos momentos, respondo a varias preguntas que gentilmente me hacen los comunicadores, encargados de programas o medios comunicacionales. Una de las preguntas más frecuentes es la relacionada con la presencia de las mujeres en las carreras tecnológicas. La realidad es que son muy pocas.

En el mundo experimentamos un fenómeno que ha sido estudiado por muchos años. Las mujeres, contrario a los hombres, tienden a realizar ciertas carreras de educación superior en detrimento de otras. Su presencia en ingenierías y tecnologías es mínima. ¿A qué obedece esta realidad?

Una de las causas que los especialistas identifican como principal consiste en el estereotipo cultural con que se van formando las mujeres desde que son niñas. Esto quiere decir, que el ambiente y las orientaciones directas e indirectas de sus tutores o guías, influyen en la toma de decisiones de las chicas a la hora de elegir carrera o hacer su elección vocacional.

En este sentido, es importante señalar que el proceso de discernimiento sobre la propia vocación debe de realizarse en un marco de plena libertad. Las personas deben tener total libertad a la hora de elegir que quieren estudiar y a que quieren dedicarle su vida. Más sin embargo, debe darse un acompañamiento pertinente en el proceso, por personas que puedan ejercer influencia positiva y una guía experta.

Hay muchos programas nacionales e internacionales que hacen una especie de acompañamiento, ayudando a las chicas a descubrir su vocación y a pensar que las ingenierías también son profesiones para ellas.

El Ministerio de la Mujer, Despacho de la Primera Dama, la Vicepresidencia de la República, el CIPAF y otras organizaciones, han implementando campañas y programas que permiten fomentar la equidad de género en el campo de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Felicitamos todos estos esfuerzos nobles y bien estructurados, que aseguran un incremento de la participación de la mujer en el campo tecnológico. Termino diciendo la frase que se acuñó en la campaña implementada, en su momento, por el CIPAF:” las TIC también son cosas de mujeres”.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Los jóvenes quieren educación de calidad

En la República Dominicana, se celebra el 31 de enero como Día Nacional de la Juventud. Se hace coincidir dicha fecha con la festividad de San Juan Bosco, fundador de los Salesianos, orden religiosa que ha hecho mucho bien en nuestro país. Todos estos momentos especiales del año nos hacen reflexionar sobre el rol que juega la juventud que se está formando en tantas instituciones educativas. Ellos representan el relevo generacional de los que actualmente ocupan diversas posiciones de liderazgo. Por lo que llegamos a la siguiente pregunta, ¿cómo estamos formando a la actual generación de jóvenes?

Uno de los temas más recurrentes en las conversaciones académicas de todos los días es el que hace referencia a la calidad educativa. Parece que hay un consenso general sobre la importancia de mejorar la calidad del sistema educativo y por tanto de los elementos que la conforman. Esto nos permite resaltar tres aspectos de la calidad que consideramos de altísima relevancia.

En primer lugar, los modelos pedagógicos que implementamos en las aulas deben responder a las exigencias y realidades actuales. La juventud está sometida constantemente a una cantidad impresionante de “distractores” e informaciones que la mantiene enfocada en temas que a lo mejor no generan valor. El gran desafío está en como podemos construir procesos de aprendizaje que hagan más rica la experiencia educativa y ayude a desarrollar plenamente el talento de los jóvenes.

Por otra parte, debemos revisar los contenidos que enseñamos. Las tendencias globales parecen definir un camino donde se hace más importante las habilidades que permiten aprender permanentemente, en lugar de memorizar contenidos que rápidamente se desactualizan. Uno de los esfuerzos que debemos realizar radica en encender la llama del amor al conocimiento en el corazón de los estudiantes.

Por último, están los maestros. Una educación de calidad nunca será posible sin ellos. Con mejores maestros, tendremos mejor educación, ¿cómo podemos tenerlos? Debemos reconocer que hay excelentes maestros en el sistema pero sigue siendo un tema complejo. Un componente fundamental sería: vocación más buena formación. Esta es la forma, en mi humilde opinión, que se puede tener un maestro de calidad.

En fin, para tener garantía de un mejor futuro debemos formar una clase dirigente que realice sus labores de liderazgo dentro del marco de la ética, la experiencia y el conocimiento. Eso solo puede lograrse, si nuestras instituciones académicas proveen educación de la calidad a los estudiantes de hoy, que serán los líderes del mañana. Luchemos por una calidad de la educación al servicio del liderazgo nacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Educación superior y atracción de capitales

Todos estamos de acuerdo en que la educación formal tiene un alto valor para cualquier sociedad. Todas las familias quieren enviar a sus hijos al colegio, liceo y/o universidad para que se formen y puedan así, con la educación y titulación recibida, tener un mejor futuro. Todo esto, ¿tiene algún valor estratégico para las sociedades en las que vivimos?

La globalización en la que vivimos ha facilitado la movilización de los capitales y bienes en el mundo. Son muchos los tratados y acuerdos internacionales que se han realizado entre países. El mundo es un gran mercado donde fluyen libremente productos y servicios de todo tipo. Nuestro país también participa de esta realidad de la globalización mediante acuerdo regionales y continentales. Mas sin embargo, lo qué pasa a nivel de bienes y servicios, ¿sucede igual con el talento y el conocimiento?

Está comprobado en las diversas teorías económicas, que los países que tengan ciudadanos bien formados, competirán mejor en este gran mercado mundial. Una pieza clave para atraer capitales e inversión extranjera es tener una masa crítica de ingenieros, profesionales y especialista que generen nuevas ideas y permitan crear nuevas oportunidades de negocios para nuestro país y nuestra gente.

Es de vital importancia que la sociedad dominicana, con todos sus actores, firmemos un pacto nacional para la calidad de la educación universitaria. Las academias, en todos sus tipos y formas, deben estar en el centro de toda política económica y social. Si logramos que nuestra juventud tenga una mejor educación superior nos convertiremos en un polo de atracción de capitales que generen empleo y bienestar económico. Pienso que sobre la base de las cosas buenas que han sucedido en las últimas décadas, podemos dar un salto cualitativo hacia adelante en este sentido. ¡Es tiempo de a universidad dominicana! ¡Juntos podemos lograrlo!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

La gratuidad de la educación superior

Recientemente estuve de visita en Chile. Fue una experiencia maravillosa. En este país hermano, son evidentes los buenos resultados de una gestión educativa centrada en la calidad y la diversidad. Chile cuenta con unas de las mejores universidades de América Latina. Sin embargo, todavía se mantiene vigente el debate sobre la educación superior y su financiamiento. Resulta que un número importante de jóvenes chilenos tienen que financiar los elevados costos de su educación universitaria mediante créditos educativos. Esto ha provocado un debate serio y profundo sobre el deber del estado a la ahora de garantizar a la población una educación de calidad en igualdad de condiciones con equidad e inclusión. Muchos están de acuerdo con el establecimiento de un sistema de educación superior gratuito.

En nuestro país también sería interesante abrir un capítulo sobre dicho tema. Contamos, a diferencia de otros países, con una universidad pública que provee educación casi gratuita a todos sus estudiantes. Además, el gobierno invierte millones de pesos al año en su programa de becas nacionales. En otras palabras, parece que ya existen instrumentos y políticas sociales que garantizan que nadie se quede fuera de la posibilidad de realizar estudios superiores. En este sentido, cabe señalar algunos aspectos a tomar en cuenta.

Primero, debemos analizar mejor la estructura de financiamiento de la educación superior de nuestro país. En algunos informes internacionales aparece la República Dominicana con un alto financiamiento privado. Es decir, más del 50% de la educación superior universitaria la financian las familias dominicanas. No solo los costos relacionados a matrícula, sino también muchos vinculados a gastos indirectos, como la adquisición de materiales de estudio y transporte.

Por otro lado, es importante señalar que la tendencia en este fenómeno es a un incremento progresivo de los costos. Para proveer educación de calidad, debemos contar con los suficientes fondos que la hagan posible. La mejora de la calidad requiere un incremento importante en la inversión.

Reconocemos los importantes esfuerzos que se han hecho y se hacen para garantizar mejores posibilidades de financiamiento para los estudios superiores de nuestros jóvenes. Vemos importante que sigamos asumiendo la agenda de proveer oportunidades de ingreso a la educación superior de todos los ciudadanos que así lo deseen. De esta manera podemos seguir construyendo una sociedad más justa para todos.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Una educación superior pertinente

Existen muchos informes de diversos organismos nacionales e internacionales que estudian el impacto de la educación superior en nuestras sociedades. Ciertamente las realidades son distintas según los países. Podemos constatar que en Estados Unidos y Europa, las condiciones sociales y demográficas son distintas a las naciones de América Latina y el Caribe. Por tanto, es importante el análisis de lo que aplica o no en nuestra región.

En primer lugar, somos una América Latina en crecimiento. Cada vez hay más jóvenes que quieren realizar una carrera universitaria. Ellos depositan su confianza en un sistema de educación superior en la esperanza de que dichas titulaciones que piensan obtener, le ayuden en la movilidad social que aspiran a vivir. Todavía en nuestro países, un título universitario simboliza la esperanza de un futuro mejor.

Por otro lado, las formas de financiamiento de la educación superior siguen siendo particularmente obtenidas por medio de las cuotas que pagan las familias. La inversión pública se ha mantenido limitada y esto obliga a replantearnos nuevas formas de financiamiento.

Por último, se hacen necesarias reformas curriculares que transformen radicalmente los modelos de enseñanza y permitan el desarrollo de habilidades que requieran los empleadores y la sociedad en sentido general.

Una educación superior pertinente es la que cumple con las expectativas de los estudiantes, en términos de generación de empleo y desarrollo emprendedor. La universidad debe ser un espacio de crecimiento para todos los miembros de la comunidad académica y un elemento importante del desarrollo de nuestros países.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Por una reforma de la educación superior

Las reformas educativas implementadas en diversos países del mundo incluyen al sector de educación superior. Es imposible mejorar de forma integral la educación de una nación sin tomar en cuenta la calidad de las universidad y diversos institutos de educación superior. ¿Qué puntos deben estar incluidos en una reforma de la educación preuniversitaria?

En primer lugar, debemos actualizar, adecuar y transformar el marco Legal nacional. Las leyes que establecen y organizan el ecosistema de educación superior, ciencia y tecnología deben responder a las exigencias del mundo actual. Los temas como gobernanza de las universidades, calidad de los actores y financiamiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación deben responder al plan estratégico nacional y a lo que aspiramos a ser, como país, en los próximos años.

También es importante definir y fortalecer los órganos reguladores del sistema. En medio de un crecimiento exponencial de la matrícula estudiantil y la diversidad de ofertas de titulaciones y tipo de instituciones, se hace necesario contar con el rol del estado como ente regulador e igualador de oportunidades.

Por último, se debe tomar en cuenta a los actores que directa o indirectamente participan de la reforma, y que al final serán los afectados por la implementación de los resultados de la misma. La sociedad civil, el sector empresarial, las universidades privadas y públicas, la comunidad científica, los organismos del estado que regulan, fomentan o desarrollan actividades científicas y tecnologías; son todos los actores que deben ser protagonistas de cualquier intento de reforma de la educación superior.

Muchos son los países que están trabajando en reformas, buscando así mejorar los niveles de competitividad para beneficio de sus ciudadanos. Un sector fuerte de educación superior, ciencia y tecnología es fundamental para nuestro desarrollo. Apostemos a la mejoría continua de tan importante componente del desarrollo nacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

El futuro de la universidad dominicana

Existen muchos reportes, informes y estudios que intentan analizar las tendencias en temas específicos sobre la base de los datos e informaciones disponibles en la actualidad. En todas las áreas del saber humano siempre hay futurólogos que intentan predecir las realidades del mañana. La educación superior no es una excepción a esta regla universal.

Las universidades e instituciones de educación superior son organizaciones claves para la construcción y mantenimiento de una verdadera sociedad del conocimiento que garantice un desarrollo humano e integral para todos y todas. Las academias son centros de creación y difusión del conocimiento que proveen a las sociedades de los profesionales que necesitan y garantizan un espíritu de constante innovación y desarrollo.

Dentro de las realidades que transformarán las instituciones universitarias están la tecnología de la información y conocimiento (TIC), el crecimiento exponencial de la demanda de formación para toda la vida, la expansión global de instituciones de prestigio y la movilidad de estudiantes y profesores en todo el globo terráqueo.

Las TIC serán el soporte fundamental de la universidad del futuro. Una academia deberá ser digital en todas su áreas, incluyendo las administrativas y académicas. La universidad del mañana estará obligada a utilizar intensivamente las tecnologías en sus procesos de enseñanza.

Aunque en algunos países se está experimentando un envejecimiento de la población como resultado de los pocos nacimientos, la humanidad requerirá de una fuerza laboral cada vez más educada. Las personas saldrán y volverán a entrar constantemente en las universidades para actualizarse y relanzar sus carreras profesionales.

Las universidades prestigiosas, sobre todo las que se encuentren en los primeros lugares de los rankings, serán las que puedan competir mejor en un mundo donde los estudiantes podrán realizar sus estudios en donde deseen, sin importar donde se encuentre la Universidad de su predilección.

En definitiva, la universidad del futuro será digital, de prestigio global, internacionalizada y con presencia de estudiantes y profesores de todas partes del planeta. La universidad que no se ajuste a este esquema corre el riesgo de rezagarse y no cumplir con calidad el rol que le demanda la sociedad donde sirve. ¡Construyamos juntos la universidad dominicana del futuro!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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Por una universidad dominicana abierta al mundo

Vivimos en tiempos de extraordinaria capacidad de comunicación a escala planetaria. El mundo está altamente interconectarlo, facilitando así los intercambios a todos los niveles. Uno de los sectores que es y será más impactado por este fenómeno es el de la educación superior.

En la actualidad, el aspirante a realizar una carrera universitaria o participar en algún tipo de formación continua, antes de decidir dónde piensa formarse, busca en diferentes medios, incluyendo el internet, las mejores instituciones en el mundo donde puede realizar sus estudios. Esto quiere decir que el abanico de opciones de los estudiantes del siglo XXI se ha incrementado como nunca antes en la historia de la humanidad.

Tradicionalmente, las personas estudiaban en la universidad más cerca de donde vivía y solo algunos pocos, los más ricos, realizaban estudios en el extranjero. Vivir y conocer varios países del mundo parecía una experiencia reservada para unos cuantos integrantes de las élites sociales. Hoy en día esa realidad ha cambiado radicalmente.

Los estudiantes de esta era digital pueden optar por participar en programas de movilidad internacional mediante becas o asistencias financieras a todos los niveles educativos y a todos los destinos posibles. Estamos viviendo tiempos de globalización académica. Los estudiantes y profesores pueden vivir experiencias culturales, académicas y de investigación en cualquier parte del mundo con mayor facilidad que antes.

Las universidades dominicanas deben hacer más conciencia de los cambios profundos que ha sufrido la educación universitaria a un nivel global. Se hace necesario mejorar la calidad de nuestras instituciones, establecer alianzas con entidades internacionales y comunicar mejor las cosas que nos hacen diferentes con respecto a otras opciones de formación universitaria en el mundo. Solo así podremos tener un futuro garantizado.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Valor estratégico de la educación superior

La mayor parte de los esfuerzos gubernamentales y las políticas públicas en materia educativa se concentran en el sector preuniversitario. Esto sucede a una escala global. Los líderes en el mundo sienten que tienen una responsabilidad con los niños y niñas de todos los continentes. Podemos preguntarnos, ¿y la educación superior?

Existen muchos esfuerzos vinculados a incluir el sistema de educación superior en el centro de las estrategias de gobierno que promuevan la inclusión social y el desarrollo humano integral de los ciudadanos. Cada vez hay más conciencia del gran aporte que pueden hacer las universidades e instituciones de educación superior al desarrollo social y económico de nuestros países.

En el último informe del Banco Mundial sobre el sector educativo podemos confirmar, con datos e informaciones, que la educación terciaria es y será cada vez más una importante garantía de movilidad social para las personas. En el siglo XXI, para salir de la pobreza no sólo se necesitará saber escribir, calcular y alguna habilidad técnica. Los ciudadanos necesitarán habilidades de alto nivel como gestión de proyectos, comunicación, trabajo en equipo, conocimientos de emprendimiento y negocio, así como habilidades duras en conocimientos muy especializados. Vivimos en una sociedad del conocimiento donde las capacidades y talentos son los elementos de mayor valor para las empresas y diversas organizaciones.

Fortalecer el sector universitario con políticas públicas robustas es una estrategia acertada para cualquier administración. Entre los puntos que en materia universitaria debemos garantizar están: calidad educativa según estándares internacionales, financiamiento en base a resultados y fomento de la investigación, desarrollo e innovación científica y tecnológica.

Apoyamos cualquier iniciativa en este sentido. La universidad dominicana está en esa agenda. Pongamos al servicio de los jóvenes y todos los dominicanos una educación superior de calidad internacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

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La universidad en línea

En días pasados, se celebró en nuestro país el décimo Congreso Internacional Sobre Tecnología de la Información, Comunicación y Educación a Distancia (CITICED), que es uno de los espacios de referencia en materia de TIC aplicadas a la educación superior en sus diferentes modalidades (presencial, semipresencial, a distancia y en línea). Un conjunto de expertos nacionales e internacionales compartieron sus experiencias con cientos de expertos, técnicos y líderes educativos de distintas universidades dominicanas. El tema central de dicho congreso fue “la universidad en línea”.

Una universidad en línea es aquella que tiene una oferta educativa totalmente virtual, es decir, que ofrece carreras y cursos en formato digital a través del Internet. La formación en línea supone un modelo académico particular y un tipo muy específico de estudiantes. Existen varias universidades en el mundo con este formato y según informes internacionales el número de estudiantes que cursan alguna carrera o estudio totalmente en línea, va aumentando de manera significativa.

En algunos rankings que clasifican las mejores universidades en línea aparecen nombres emblemáticos como la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), el Tec de Monterrey Virtual, entre otras. Esto quiere decir que existen universidades de larga tradición con plataformas maduras y que se han convertido en referentes internacionales de calidad.

En nuestro país todavía no tenemos una universidad dominicana en línea. Esto no puede ser interpretado como una mala noticia, más bien como una gran oportunidad para diversificar la oferta de educación superior en nuestro país. La educación en línea ofrece muchas posibilidades y desafíos. La misma puede ayudar a generar inclusión y democratización en el acceso a este nivel de educación terciaria. Debemos aprovechar el contexto en el que estamos. Con el ambiente propicio que ha generado el programa República Digital, podemos continuar transformando la educación en nuestro país. Ciertamente, las herramientas tecnológicas nos pueden servir de mucho en la construcción del país que queremos. Es tiempo de que tengamos nuestra universidad dominicana en línea.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR