Por una reforma de la educación superior

Las reformas educativas implementadas en diversos países del mundo incluyen al sector de educación superior. Es imposible mejorar de forma integral la educación de una nación sin tomar en cuenta la calidad de las universidad y diversos institutos de educación superior. ¿Qué puntos deben estar incluidos en una reforma de la educación preuniversitaria?

En primer lugar, debemos actualizar, adecuar y transformar el marco Legal nacional. Las leyes que establecen y organizan el ecosistema de educación superior, ciencia y tecnología deben responder a las exigencias del mundo actual. Los temas como gobernanza de las universidades, calidad de los actores y financiamiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación deben responder al plan estratégico nacional y a lo que aspiramos a ser, como país, en los próximos años.

También es importante definir y fortalecer los órganos reguladores del sistema. En medio de un crecimiento exponencial de la matrícula estudiantil y la diversidad de ofertas de titulaciones y tipo de instituciones, se hace necesario contar con el rol del estado como ente regulador e igualador de oportunidades.

Por último, se debe tomar en cuenta a los actores que directa o indirectamente participan de la reforma, y que al final serán los afectados por la implementación de los resultados de la misma. La sociedad civil, el sector empresarial, las universidades privadas y públicas, la comunidad científica, los organismos del estado que regulan, fomentan o desarrollan actividades científicas y tecnologías; son todos los actores que deben ser protagonistas de cualquier intento de reforma de la educación superior.

Muchos son los países que están trabajando en reformas, buscando así mejorar los niveles de competitividad para beneficio de sus ciudadanos. Un sector fuerte de educación superior, ciencia y tecnología es fundamental para nuestro desarrollo. Apostemos a la mejoría continua de tan importante componente del desarrollo nacional.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

CRES 2018: Posición de la República Dominicana

La educación superior es motor del desarrollo sostenible de todos los pueblos de la tierra. Dicha afirmación no es solamente nuestra. También es confirmado mediante diversos informes de organismos internacionales, opiniones de expertos y líderes mundiales. Es por eso que la organización internacional de Naciones Unidas, mediante su Organismo para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) organizará una Conferencia Regional de Educación Superior llamada CRES 2018, como fase previa a la Cumbre Mundial de Educación Superior.
Nuestro país no puede estar ajeno a estos temas. De hecho, hemos tenido dignas representaciones en las cumbres previas. Es por eso que debemos definir una posición país que pueda contribuir desde nuestra perspectiva al desarrollo mundial, y sobre todo regional, de la educación superior, la ciencia y la tecnología.
En lo que tiene que ver con las posibles contribuciones, pensamos que debemos trabajar los siguientes temas: acceso y cobertura de la educación superior, aseguramiento de la calidad en las instituciones del sistema, la internacionalización de la academia dominicana y mejorar los sistemas de gobernanza universitaria.
En este sentido, es importante apoyar los esfuerzos que se están realizando para analizar y actualizar la ley 139-01 de educación superior, ciencia y tecnología, de manera que sea un verdadero instrumento de fomento, apoyo y desarrollo de nuestro sistema académico y científico. Reiteramos que uno de los puntos en donde debemos hacer más hincapié consiste en mejorar la calidad de la educación impartida en las diversas instituciones, sin descuidar el aumento de la inversión en investigación e innovación científica y tecnológica. Es tiempo que declaremos como prioridad nacional el fortalecimiento de nuestro sistema nacional de innovación y desarrollo, dando un apoyo adecuado a las instituciones y sus actores.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
Twitter: @JTavarezR

El valor de inventar

En estos días se ha dado a conocer a la opinión pública la maravillosa noticia de que la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) se convirtió en la primera universidad en lograr una patente de invención internacional. Nos parece que con ese hecho se define un antes y un después en la educación superior dominicana.

La universidad es un centro de conocimiento. Podríamos decir que es una de las instituciones más importantes en la actual era digital. Es la organización humana llamada a jugar uno de los roles más importantes de nuestro siglo: crear y difundir conocimiento.

En lo que tiene que ver con difusión del conocimiento, la universidad dominicana ha desempeñado una gran labor. En las últimas cuatro décadas del siglo pasado, y en estos años que ya lleva la presente centuria, las estadísticas muestran un crecimiento exponencial del número y tipo de universidades e instituciones de educación superior. Ya son casi cincuenta las instituciones reconocidas por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).

Sin embargo, hay un rol que debe desempeñar la universidad en nuestro país. El de la investigación, desarrollo e innovación. Las academias no sólo están llamadas a difundir conocimiento. También deben centrar sus esfuerzos en la creación e innovación. Los centros, grupos y departamentos de investigación universitaria son los llamados a jugar un papel fundamental en el crecimiento económico y aumento de nuestra competitividad nacional mediante el desarrollo de innovaciones y aplicación de investigaciones generales y aplicadas.

La PUCMM y el INTEC han alcanzado extraordinarios resultados en materia de investigación y desarrollo. Se convierten así en ejemplo a seguir por las demás academias dominicanas. Sigamos sus huellas luminosas de conocimiento e invención.

Por: Ing. José Armando Tavarez, MBA, PhD (c)

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