El futuro de la universidad dominicana

Existen muchos reportes, informes y estudios que intentan analizar las tendencias en temas específicos sobre la base de los datos e informaciones disponibles en la actualidad. En todas las áreas del saber humano siempre hay futurólogos que intentan predecir las realidades del mañana. La educación superior no es una excepción a esta regla universal.

Las universidades e instituciones de educación superior son organizaciones claves para la construcción y mantenimiento de una verdadera sociedad del conocimiento que garantice un desarrollo humano e integral para todos y todas. Las academias son centros de creación y difusión del conocimiento que proveen a las sociedades de los profesionales que necesitan y garantizan un espíritu de constante innovación y desarrollo.

Dentro de las realidades que transformarán las instituciones universitarias están la tecnología de la información y conocimiento (TIC), el crecimiento exponencial de la demanda de formación para toda la vida, la expansión global de instituciones de prestigio y la movilidad de estudiantes y profesores en todo el globo terráqueo.

Las TIC serán el soporte fundamental de la universidad del futuro. Una academia deberá ser digital en todas su áreas, incluyendo las administrativas y académicas. La universidad del mañana estará obligada a utilizar intensivamente las tecnologías en sus procesos de enseñanza.

Aunque en algunos países se está experimentando un envejecimiento de la población como resultado de los pocos nacimientos, la humanidad requerirá de una fuerza laboral cada vez más educada. Las personas saldrán y volverán a entrar constantemente en las universidades para actualizarse y relanzar sus carreras profesionales.

Las universidades prestigiosas, sobre todo las que se encuentren en los primeros lugares de los rankings, serán las que puedan competir mejor en un mundo donde los estudiantes podrán realizar sus estudios en donde deseen, sin importar donde se encuentre la Universidad de su predilección.

En definitiva, la universidad del futuro será digital, de prestigio global, internacionalizada y con presencia de estudiantes y profesores de todas partes del planeta. La universidad que no se ajuste a este esquema corre el riesgo de rezagarse y no cumplir con calidad el rol que le demanda la sociedad donde sirve. ¡Construyamos juntos la universidad dominicana del futuro!

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Por una universidad dominicana abierta al mundo

Vivimos en tiempos de extraordinaria capacidad de comunicación a escala planetaria. El mundo está altamente interconectarlo, facilitando así los intercambios a todos los niveles. Uno de los sectores que es y será más impactado por este fenómeno es el de la educación superior.

En la actualidad, el aspirante a realizar una carrera universitaria o participar en algún tipo de formación continua, antes de decidir dónde piensa formarse, busca en diferentes medios, incluyendo el internet, las mejores instituciones en el mundo donde puede realizar sus estudios. Esto quiere decir que el abanico de opciones de los estudiantes del siglo XXI se ha incrementado como nunca antes en la historia de la humanidad.

Tradicionalmente, las personas estudiaban en la universidad más cerca de donde vivía y solo algunos pocos, los más ricos, realizaban estudios en el extranjero. Vivir y conocer varios países del mundo parecía una experiencia reservada para unos cuantos integrantes de las élites sociales. Hoy en día esa realidad ha cambiado radicalmente.

Los estudiantes de esta era digital pueden optar por participar en programas de movilidad internacional mediante becas o asistencias financieras a todos los niveles educativos y a todos los destinos posibles. Estamos viviendo tiempos de globalización académica. Los estudiantes y profesores pueden vivir experiencias culturales, académicas y de investigación en cualquier parte del mundo con mayor facilidad que antes.

Las universidades dominicanas deben hacer más conciencia de los cambios profundos que ha sufrido la educación universitaria a un nivel global. Se hace necesario mejorar la calidad de nuestras instituciones, establecer alianzas con entidades internacionales y comunicar mejor las cosas que nos hacen diferentes con respecto a otras opciones de formación universitaria en el mundo. Solo así podremos tener un futuro garantizado.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

La universidad en línea

En días pasados, se celebró en nuestro país el décimo Congreso Internacional Sobre Tecnología de la Información, Comunicación y Educación a Distancia (CITICED), que es uno de los espacios de referencia en materia de TIC aplicadas a la educación superior en sus diferentes modalidades (presencial, semipresencial, a distancia y en línea). Un conjunto de expertos nacionales e internacionales compartieron sus experiencias con cientos de expertos, técnicos y líderes educativos de distintas universidades dominicanas. El tema central de dicho congreso fue “la universidad en línea”.

Una universidad en línea es aquella que tiene una oferta educativa totalmente virtual, es decir, que ofrece carreras y cursos en formato digital a través del Internet. La formación en línea supone un modelo académico particular y un tipo muy específico de estudiantes. Existen varias universidades en el mundo con este formato y según informes internacionales el número de estudiantes que cursan alguna carrera o estudio totalmente en línea, va aumentando de manera significativa.

En algunos rankings que clasifican las mejores universidades en línea aparecen nombres emblemáticos como la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), el Tec de Monterrey Virtual, entre otras. Esto quiere decir que existen universidades de larga tradición con plataformas maduras y que se han convertido en referentes internacionales de calidad.

En nuestro país todavía no tenemos una universidad dominicana en línea. Esto no puede ser interpretado como una mala noticia, más bien como una gran oportunidad para diversificar la oferta de educación superior en nuestro país. La educación en línea ofrece muchas posibilidades y desafíos. La misma puede ayudar a generar inclusión y democratización en el acceso a este nivel de educación terciaria. Debemos aprovechar el contexto en el que estamos. Con el ambiente propicio que ha generado el programa República Digital, podemos continuar transformando la educación en nuestro país. Ciertamente, las herramientas tecnológicas nos pueden servir de mucho en la construcción del país que queremos. Es tiempo de que tengamos nuestra universidad dominicana en línea.

Por: Ing. José Armando Tavárez Rodríguez

Twitter: @JTavarezR

Universidad Dominicana de clase mundial

Nuevamente aparecen en el escenario global nuevas versiones de rankings universitarios. Dichos instrumentos de medición, elaborados por diferentes organismos, pretenden medir la calidad de las universidades a escala global, regional o nacional. Mediante indicadores predefinidos y de acuerdo a unas características que definen el modelo ideal de universidad, se analizan los estados de situación de diversas universidades en el mundo. La pregunta sería, ¿cómo esto afecta a las universidades del país?
Una de las grandes quejas de diversos creadores de opinión es que ninguna universidad dominicana aparece en los más famosos rankings de Universidades en el mundo. Con esta afirmación se pretende demostrar que no tenemos en nuestro país una educación superior de calidad. Nos parece que no podemos llegar a tal conclusión con tanta ligereza.
Es nuestra opinión que efectivamente debemos continuar mejorando la calidad de nuestras universidades. Reconocemos que en los últimos años, son muchas las iniciativas que han contribuido a este importante objetivo, entre ellas se destaca la evaluación quinquenal de la calidad aplicada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) a todas las universidades e instituciones de educación superior del país. Sin embargo, debemos definir un plan maestro para ir colocando nuestras academias en mejores lugares de los diferentes instrumentos de evaluación de la calidad universitaria en el mundo.
Existen en nuestro país muy buenas universidades que responden al modelo dominicano y por tanto se hacen ellas mismas instrumentos pertinentes de desarrollo social en nuestro entorno local. Sobre la base de esta importante plataforma, debemos apoyar a nuestras academias para que puedan “rankear” mejor en el ámbito internacional. Solas no pueden. Necesitan la ayuda de todos los sectores de la sociedad.
El país que tiene la primera universidad del mundo, se merece tener una de sus universidades entre las mejores del mundo. Lo queremos todos y lo necesitan nuestros jóvenes. La calidad universitaria al servicio del desarrollo nacional es un sueño que se debe ir haciendo realidad.
Por: José Armando Tavarez Rodríguez
Twitter: @JTavarezR

La innovación en la universidad dominicana 

La innovación es un tema recurrente en diversos espacios académicos, empresariales y gubernamentales. Existe un gran consenso de que un importante elemento para fomentar el desarrollo social y económico de nuestros país consiste en el establecimiento un verdadero ecosistema de innovación y desarrollo. Es importante señalar que en dichos ecosistemas las universidades juegan un importante papel.

En nuestro país queremos tener una economía articulada, innovadora y ambientalmente sostenibles según lo que hemos declarado en nuestra Estrategia Nacional de Desarrollo (END) y diferentes leyes y planes sectoriales. Para llevar a la realidad este propósito, contamos con la ley 139-01 de educación superior, ciencia y tecnología, que crea el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Dicho sistema busca fomentar la investigación, el desarrollo y la innovación que produzca o fomente el empleo y el emprendimiento en nuestra nación. Además de coordinar las diferentes políticas, actores y componentes del ecosistema emprendedor de nuestro país.

Por otro lado, también contamos desde el 2008 con un plan estratégico de ciencia, tecnología e innovación (PECYT). En dicho plan se contempló cuatro ejes estratégicos fundamentales que son: fortalecimiento institucional y financiero, investigación científica, innovación y desarrollo tecnológico; formación avanzada de recursos humanos; y por último, divulgación y apropiación social de la ciencia y la tecnología.

Es importante decir que también contamos con un Fondo Nacional de Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (FONDOCYT) que financia desde el 2005 proyectos de investigación científica de universidades y empresas; y además está establecido un Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Tecnológico (SNIDT) que tiene tres componentes que son: Instituto de Innovación y Desarrollo Tecnológico, Red de Incubadoras y Parques Tecnológicos.

Si nos damos cuenta, todos los componentes del actual sistema de innovación de la República Dominicana tiene como elemento importante a la universidad. La academia es el espacio donde se dan las innovaciones científicas y se produce los conocimientos que permiten crear un mejor nivel de vida para todos nuestros ciudadanos. Esta función debe ser fortalecida y desarrollada para seguir construyendo el país que queremos. La academia y su innovación son bases fundamentales del desarrollo nacional.

Por: Ing. José Armando Tavarez, MBA, PhD (c)

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